No hace mucho tiempo, fumar era común en los restaurantes y era un gran problema para muchos clientes. Gracias a las prohibiciones de fumar, las personas que comen en restaurantes ya no tienen que soportar el humo de los cigarrillos.
Ahora los celulares están creando un problema diferente. Los clientes revisan mensajes, navegan por las redes sociales, graban videos y hacen llamadas mientras comen. Los celulares pueden interrumpir las conversaciones y ser una molestia para otros clientes.
En Antagonist, un bar de cócteles en Charlotte, Carolina del Norte, los clientes reciben unas fundas especiales para guardar sus celulares cuando llegan. Las fundas se cierran con seguro y solo el personal puede abrirlas. El gerente dice que el objetivo es ayudar a las personas a pasar más tiempo hablando entre ellas. En Harlem, un restaurante llamado The Edge hace algo diferente. No ofrece Wi-Fi y tiene un letrero que anima a las personas a conectarse entre ellas en lugar de mirar sus pantallas.
Algunos restaurantes están convirtiendo la idea en un juego. En ciertos locales de Chick-fil-A, los grupos pueden poner sus celulares en una caja de cartón llamada "cellphone coop" durante la comida. Si nadie revisa su celular, reciben helado gratis como premio. Las cajas incluso incluyen preguntas para ayudar a las personas a conversar.
Otros restaurantes van aún más lejos. Un bar en Washington, D.C., prohíbe completamente el uso de celulares, mientras que un restaurante en Nueva York les dice a los clientes que sus celulares deben estar "de vacaciones". No todos quieren una comida sin celular. Pero esta idea podría atraer a clientes que quieren descansar un poco de sus pantallas.
Source: Wall Street Journal, "At Restaurants, Phones Are Becoming the New Cigarettes"
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Jackie Linder
Founder of Un Poquito de Spanish
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