Durante los primeros días de la pandemia, Fin Colleton pasó meses solo en una casa vacía. Buscando una manera sencilla de conectar con otras personas, hizo un cartel que decía: "¿Cómo va tu día?", lo llevó a un parque de Filadelfia y esperó para ver qué pasaba.
Para su sorpresa, los desconocidos se detenían a hablar. Así que Colleton volvió con nuevas preguntas. Pronto agregó unas sillas plegables, después una mesa, y las conversaciones se convirtieron en una parte habitual de su vida. Lo que comenzó como una manera de sentirse menos solo se fue convirtiendo poco a poco en algo mucho más grande.
Después de mudarse a Nueva York, Colleton siguió instalando mesas de conversación en los parques. Más tarde, se unió a otras dos personas para crear un proyecto llamado American Dialogues. Los organizadores colocan unas 10 sillas en círculo, ponen un cartel con la pregunta del día e invitan a los transeúntes a sentarse. Algunas preguntas son serias y otras más divertidas, como una que simplemente decía: "¿Te gusta hablar con desconocidos?"
Para algunas personas, sentarse a la mesa ha hecho que hablar con desconocidos sea más fácil. Una adolescente que empezó a participar dijo que antes sentía mucho miedo en situaciones sociales, pero que después de asistir a estas conversaciones los desconocidos le parecían mucho menos intimidantes. Seis años después de que Colleton llevara su primer cartel al parque, la gente todavía se detiene para sentarse y hablar. Lo que comenzó como la forma de un hombre de sentirse menos solo ahora ayuda a otros a sentirse acompañados también.
Source: The Wall Street Journal, "How One Man's Cure for Loneliness Started a Movement"
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Jackie Linder
Founder of Un Poquito de Spanish
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