En Helsinki, muchas personas esperan afuera de la biblioteca Oodi antes de que abra. Cuando las puertas se abren, entran rápido para encontrar sus lugares favoritos. La biblioteca se llena de estudiantes, familias, personas mayores y grupos que vienen a trabajar, leer o pasar tiempo juntos.
Pero los libros son solo una parte de lo que ofrecen las bibliotecas de Finlandia. Algunas tienen máquinas de coser, impresoras 3D, estudios de música y salas para reuniones. Las personas también pueden pedir prestados juegos, raquetas de tenis e incluso pases para piscinas.
La idea es simple. Si necesitas algo solo una o dos veces al año, quizás no quieras comprarlo. Una biblioteca permite que muchas personas puedan compartir las mismas cosas.
Por ley, las bibliotecas públicas de Finlandia deben apoyar a sus ciudadanos. Las personas pueden recibir ayuda con computadoras, buscar trabajo o simplemente pasar allí todo el tiempo que necesiten. En Finlandia, una biblioteca se siente más como una sala común para toda la ciudad.
Source: BBC, "Not just books - how renting a sewing machine from the library can improve democracy"
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Jackie Linder
Founder of Un Poquito de Spanish
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