A los 82 años, Anita LeBrun quería algo sencillo. Quería disfrutar una copa de vino durante la hora feliz en su residencia para adultos mayores en Minnesota. Pero, según la ley estatal, estos lugares necesitaban una licencia adicional para servir alcohol, y su residencia no tenía una.
LeBrun decidió que la regla debía cambiar. A principios de este año, testificó ante los legisladores estatales y explicó por qué los residentes deberían poder disfrutar una bebida en el lugar donde viven. Su campaña ganó apoyo y los legisladores presentaron una propuesta que llamaron la ley de la "Hora feliz de los abuelos".
Después de varios meses, la propuesta fue aprobada y el gobernador de Minnesota la convirtió en ley en julio. Las residencias para adultos mayores ahora podían servir alcohol sin obtener una licencia adicional.
Cuando la nueva regla entró en vigor, la residencia de LeBrun organizó su primera hora feliz. Ella celebró con una copa de pinot grigio mientras llevaba una camiseta decorada con copas de vino brillantes. LeBrun dijo que se sentía bien al ver que meses de esfuerzo habían valido la pena. Ahora que la batalla terminó, planea volver a sus clubes de lectura y jardinería, pero siempre tendrá tiempo para asistir a la hora feliz.
Source: The Washington Post, "Senior home hosts first happy hour after resident fought to change law"
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Jackie Linder
Founder of Un Poquito de Spanish
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