Jonathan, la tortuga, tiene 194 años y es el animal terrestre vivo más viejo que se conoce. Ha vivido en la isla de Santa Elena durante la mayor parte de su vida. Jonathan llegó allí hace 144 años y ya era un adulto completamente desarrollado. Vivió durante la época de la reina Victoria y Charles Darwin, y ya estaba vivo antes de que Thomas Edison patentara la bombilla eléctrica.
En un nuevo estudio publicado en Science Advances, los científicos estudiaron los genes de Jonathan para buscar pistas sobre su larga vida. Identificaron 287 variantes genéticas poco comunes que pueden ayudar a reducir algunos de los efectos normales del envejecimiento. Algunas están relacionadas con reparar el ADN dañado, reducir la inflamación y proteger el cuerpo de enfermedades. Justin Gerlach, biólogo de la Universidad de Cambridge y uno de los autores del estudio, cree que las tortugas gigantes pueden enseñarnos mucho sobre el envejecimiento.
Los investigadores también compararon a Jonathan con tortugas gigantes más jóvenes. Se sorprendieron al descubrir que algunos de los sistemas que controlan sus genes todavía se parecen a los de animales mucho más jóvenes. Normalmente, estos sistemas cambian a medida que los animales envejecen.
Jonathan ya es famoso en Santa Elena. Su imagen ha aparecido en una moneda y en un sello postal. Pero ahora también está ayudando a los científicos a entender cómo ha logrado mantenerse sano durante casi 200 años.
Source: Popular Science, "Jonathan the tortoise is 194 years old and thriving. His genes help explain why."
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Jackie Linder
Founder of Un Poquito de Spanish
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